Ciudad de México / Chihuahua.— El Gobierno Federal dio por terminado el programa que permitió desde 2022 la regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos popularmente como autos “chocolate”. La medida se formalizó con la publicación de un decreto el 31 de diciembre de 2025, con el que el Ejecutivo abroga y reforma disposiciones que habían sostenido el esquema en los últimos años, y establece que a partir del 1 de enero de 2026 ya no se aceptarán nuevos trámites dentro de ese programa.
Esta decisión marca un cambio relevante porque, apenas semanas antes, se habían publicado reformas que extendían la vigencia del programa hasta noviembre de 2026, pero el decreto de cierre emitido al terminar 2025 deja sin efecto la continuidad del esquema para nuevos procesos, al señalar que el mecanismo concluyó y que la importación de vehículos usados deberá ajustarse nuevamente a las reglas generales de comercio exterior.
En términos prácticos, las unidades que ya fueron regularizadas conservan su situación legal y pueden seguir circulando con normalidad, siempre que mantengan su documentación vigente. El punto crítico queda para quienes todavía tenían la intención de entrar al programa: con el cierre, la alternativa que permanece es la importación definitiva tradicional, que implica requisitos, trámites y costos distintos a los de la regularización simplificada.
El impacto se siente con fuerza en el norte del país, y Chihuahua es una de las entidades donde el tema tiene mayor peso por el volumen de vehículos de procedencia extranjera en circulación. Para muchas familias en la región centro-sur (incluida Delicias y municipios cercanos), el fin del programa significa que ya no habrá una vía extraordinaria para “poner en regla” unidades que ingresaron sin importación definitiva, lo que genera incertidumbre y abre la puerta a que aumenten los fraudes de “gestores” que prometan trámites que ya no proceden.
A nivel nacional, el gobierno argumenta que el cierre busca ordenar la importación, combatir irregularidades y reducir afectaciones asociadas a vehículos que no cumplen estándares vigentes; mientras tanto, organismos del sector automotriz han respaldado la decisión al considerar que el esquema incentivaba distorsiones en el mercado y en la legalidad del contrabando.
En este contexto, la recomendación para propietarios es no dejarse engañar, verificar cualquier información únicamente en canales oficiales y, si se requiere regularizar la situación de un vehículo, informarse sobre la importación definitiva por las vías correspondientes, ya que el programa extraordinario de regularización quedó cerrado con el arranque de 2026.








