Recibir el Año Nuevo con buenas intenciones es una práctica cultural extendida en distintas partes del mundo. En México, muchas personas mantienen rituales simbólicos con el objetivo de atraer buena suerte, abundancia, amor y prosperidad para el ciclo que comienza.
Entre las tradiciones más populares se encuentran acciones sencillas como colocar monedas en los zapatos para simbolizar estabilidad económica, encender velas de distintos colores según el deseo personal, o llenar los bolsillos con arroz o lentejas como señal de abundancia y bienestar.
Durante la noche del 31 de diciembre también es común vestir ropa de colores específicos, como rojo para atraer el amor o dorado para llamar a la prosperidad, así como caminar con una maleta alrededor de la casa con la intención de atraer viajes y nuevas oportunidades durante el año entrante.
Más allá de la creencia, estos rituales representan una forma de reflexionar sobre los deseos personales, cerrar ciclos y comenzar el nuevo año con una actitud positiva, esperanza y motivación para enfrentar lo que viene.








